El paradigma del discurso presidencial y la realidad que se ignora.
Si bien no tengo acceso a charlas francas con miembros de la cancillería argentina, la afirmación de Página 12: «Un caos. El peor momento de toda la historia». Con esas frases y otras semejantes se califica hoy la situación de la Cancillería argentina. Parece ser cierta.
Lo que no se ve de esta afirmación, es la falta de ideas para encontrar fuentes de riqueza que puedan beneficiar al país.
Para estos casos tengo una frase acuñada, nacida de la actividad deportiva de mi hijo mayor. “el capricho tiene un solo futuro. La derrota”. Esta afirmación sirve para toda la vida, y en especial sirve para la política. Las posturas fanáticas (caprichosas) están destinadas al fracaso. Deben entender que los países no son solo sus gobiernos o su Estado.
El ESTADO es sólo una parte del cuerpo político, un “órgano instrumental” que disfruta de “plena autonomía” pero como representante, esto es, como un delegado que ejercita el gobierno y al que se le otorgan ciertas funciones, entre las que se encuentran las relativas a la libertad y al progreso de la justicia. Estos estados en la actualidad, como lo avisaba Maritain en 1949 viven una profunda situación de interdependencia. “El hecho fundamental es el de la interdependencia ya hoy indiscutible de las naciones, hecho que no es una garantía de paz. Porque esta interdependencia de las naciones es esencialmente una interdependencia económica, no una interdependencia políticamente consentida y querida, ni políticamente establecida; en otros términos: porque resulta de un proceso puramente técnico y material, no de un proceso simultáneo de orden auténticamente político y racional. Sin perjuicio de ello, es necesario mantener una postura coherente con nuestra historia ya que hay muchas cuestiones que hacen a nuestro desarrollo y crecimiento en las que necesariamente requeriremos el apoyo de otros estados. Sin perjuicio que nos asista el derecho internacional y la razón.
Pero como se trata de plata, de mucha plata, ni el derecho, ni la razón y menos aún la fuerza individual es suficiente.
NO LA VEN
Durante muchos años la cancillería argentina lucho ante el tribunal del Mar para obtener el reconocimiento de nuestra plataforma continental. Encabezada por una heroína no muy reconocida (Frida Armas Pfirter), actual jueza del tribunal del mar, posiciono el mar territorial en el límite actual. Este éxito diplomático, equivalente al del Perito Francisco Moreno, dejo un montón de cuestiones por resolver, pero también dejo un montón de dinero disponible que solo requiere acciones diplomáticas eficientes que ayuden a que esa riqueza ingrese a las arcas nacionales.
Una cuestión que hace tiempo se está trabajando en varios ámbitos de cancillería, entiendo encabeza el responsable de Malvinas, la Marina Argentina, la Fundación Konrad Adenauer y la fundación Argentina Azul, y algunos especialistas individuales (estos últimos hace más de 40 años). Es la discusión de las ESPECIES TRANSZONALES.
Básicamente la Convención del Mar (Convemar) de 1982, establece requisitos de medidas de conservación y ordenación adoptadas para las zonas que se encuentran bajo jurisdicción nacional y aquellas que se establezcan para el área de alta mar adyacente sean compatibles, a fin de asegurar la conservación y ordenación de las poblaciones de peces en general. El fortalecimiento del papel de las organizaciones y los acuerdos regionales de ordenación de la pesca. El fortalecimiento de la responsabilidad que los Estados del pabellón tienen respecto de los buques de pesca que enarbolan su pabellón en alta mar. El establecimiento de mecanismos eficaces para velar por el cumplimiento y la ejecución de las disposiciones internacionales de conservación y ordenación. El reconocimiento de las necesidades especiales de los países en desarrollo en materia de conservación y ordenación. El establecimiento de mecanismos para la solución pacífica de controversias entre los Estados partes.
Sobre esta base podría ser regulada la totalidad de pesca en mar territorial más allá de la milla 200. Que no sabemos exactamente cuánto dinero representa, pero posiblemente estemos hablando de más de 8.000 millones por año (de canon pesquero), que permitiría invertir en infraestructura, bajar impuestos y sobre todo generar trabajo. Pero no la ven, envueltos en el capricho de la batalla cultural, pierden la posibilidad de acuerdos que ayudarían a ganar la guerra.
Las especies marinas, especialmente las que se pescan, migran en nuestro mar desde la zona de mar argentino (al oeste primeras 12 milla desde la costa) hacia el mar sobre plataforma continental. Por derecho del mar, más allá de las 200 millas el mar es internacional, y nuestros derechos son sobre la plataforma (suelo y subsuelo) pero sobre la pesca no. Sin embargo, cuando se trata de especies transzonales tenemos un derecho a fin de asegurar la conservación y ordenación de las poblaciones de peces en general. Ese derecho hay que hacerlo valer, hay que lograr acuerdos internacionales, y no parece que posiciones sobre cuestiones teóricas permitan alcanzarlo. Por suerte los otros países entienden la diferencia entre gobiernos y naciones, pero parece que avanzar en el problema de las especies transzonales tiene cierta urgencia.
TAMPOCO LA VEN
Otra cuestión relevante son los nuevos paradigmas de la actividad económica. El crecimiento y desarrollo sustentable, con la actividad extractiva no es suficiente.
En la época de la economía del conocimiento, la economía agropecuaria o extractiva, como la pesca, la agricultura, la ganadería, la minería y los hidrocarburos, no son suficientes para alimentar y sostener fuera de la pobreza a 47 millones de personas. Tampoco es suficiente la actividad industrial de sustitución de importaciones que domina el sistema industrial argentino, salvo la industria de la alimentación.
Haciendo un poco de historia, el INTA y las Universidades, desarrollaron una cantidad increíble de conocimiento que trasmitió directamente a la actividad agropecuaria. Todo ese conocimiento que fue desde el uso y manejo de suelos, la determinación de tipos de suelos más aptos para la diversificación de producción, control biológico de plagas, inserción de productos en diferentes regiones, educación y promoción de la activada apícola, etc. Todo esto funciono para la actividad ganadera y agrícola, apícola, fruto hortícola, Vid y Oliva. También funcionó en energía nuclear y tecnología espacial.
Si bien es cierto que los últimos gobiernos no ayudaron mucho, siguen existiendo grandes científicos, y generadores de conocimiento que puede ser usado por la industria. Hay infinidad de desarrollos y conocimiento de las universidades, el INTI, el CONICET, que podrían ser utilizados por un startup, de hecho, podrían ser el origen de cientos de empresas emergentes. Que podrían generar divisas para nuestro país significativas, y generar miles de empleos altamente rentados. Sin embargo, el excelente trabajo realizados en materia de investigación no se refleja en esa potencia industrial que todo el conocimiento permitiría.
En esto hay plata, mucha plata. Si las universidades y el CONICET lograran trasladar su conocimiento al menos mil startups, representaría no menos de quince mil millones al año en divisas. Tal vez tendrían los inconvenientes de “deremate.com”, pero que su sucesora califica entre las más importantes del mundo. Pero solo el estado puede financiar hoy estas investigaciones y solo la trasmisión gratuita de ese conocimiento podría permitir el crecimiento económico sólido y sostenible.
Claro que esto no se consigue peleando con las universidades, tratando de chorros a los investigadores. Se consigue fomentando el desarrollo e inspirando a los investigadores. Dando pie a los empresarios a pedir que los investigadores o estudiantes avanzados desarrollen tesinas que puedan ser útiles a sus necesidades comerciales.
LA VEN SIN ENFOQUE
El mundo esta sumamente preocupado por el cambio climático. Tan preocupado que ya la idea esta vinculada a una cultura contraria al derecho natural, que algunos denominan cultura de la muerte.
Esta cultura a la que por suerte no adherimos por ahora en nuestro país, excluye a una cantidad de personas a nivel global, en busca de un país donde puedan desarrollarse sin la preocupación de ver su futuro y el de sus hijos alterado por filosofías extrañas.
Nuestras características culturales, el respeto por la diversidad en el estricto sentido del concepto, Argentina es un hermoso país para los extranjeros que quieren vivir en paz y de su trabajo. Solo hay que generar algunas condiciones para que los mismos vengan a trabajar y vivir en nuestro país. Por ahora son eslavos y excluidos de sus naciones por pequeñas dictaduras (venezolanos, haitianos, cubanos, etc.), muchos de ellos ya formados, y muchos otros con necesidad de formación académica.
Lo cierto es que el conflicto con las Universidades no ayuda, la posición de extremismo frente a los extranjeros y los impedimentos migratorios, tampoco ayudan, si es interesante el blanqueo y algunas disposiciones para el ingreso de fondos desde el extranjero.
Lo cierto es que este tipo de radicación de extranjeros podría ser provechoso hacia el futuro, por ahora no representa gran cantidad de divisas, pero podría potenciarse mas por el azar que por la planificación.
Para ello solo hay que garantizar seguridad (se hace algún esfuerzo), una buena infraestructura de comunicaciones, garantizar la provisión de energía y algunas condiciones básicas para el ingreso de honorarios en dólares por canales legales.
CONCLUSION
Hay algunas posibilidades de generar recursos sin grandes esfuerzos, solo utilizando y transparentando algunos recursos. En particular los que ya paga el estado y que solo hay que darle objetivos claros.